Secrets in the Bible

Una lección crucial

La invención de las armas nucleares es un hito en la historia de la humanidad. No sólo nos enseña que podemos autodestruirnos, sino también que una sociedad que no vive en armonía –como la nuestra– está finalmente destinada a hacerlo: las armas se vuelven continuamente más sofisticadas y una vez que existen armas de destrucción masiva es sólo una cuestión de tiempo antes de que sean utilizadas. Esto no quiere decir que vayamos a autodestruirnos en un futuro próximo, sino que para garantizar nuestra supervivencia tenemos que descubrir por qué tenemos conflictos con los demás y con nuestro entorno.

No vivir en armonía significa luchar por los recursos. Debido a esta lucha un grupo de personas cada vez más pequeño se apropia de una porción cada vez más grande de los recursos disponibles, dejando a todos los demás con una porción cada vez más pequeña. Esto hace que continuamente haya más tensión entre los diferentes grupos de personas, y entre estos y su entorno. Con armas que continuamente son más sofisticadas (para sobrevivir la gente se vuelve más creativa), es fácil prever a lo que esto nos llevará finalmente.

No podemos permitirnos una guerra atómica porque no la sobreviviríamos. La verdad es que ya no nos podemos permitir ningún conflicto, ya que la Historia nos enseña que un pequeño conflicto puede degenerar en una guerra mundial. La invención de las armas nucleares nos muestra de este modo que nuestro futuro está estrechamente ligado al de todos los demás. Nos enseña que todos estamos en el mismo barco y que si este se hunde*, todos –ricos y pobres, creyentes y no creyentes, los buenos y los malos– perecerán.

Para evitar la autodestrucción de la humanidad, en vez de sólo preocuparnos por nuestro propio bienestar, tenemos que preocuparnos también por el bienestar de todos los demás. Si reflexionamos un poco sobre nuestra lucha por los recursos –el Gran Juego**– nos damos cuenta de que la ley del más inteligente no es mucho mejor que la ley del más fuerte. Es por permitir a un pequeño grupo de personas apoderarse de la mayor parte de los recursos disponibles que la ley del más inteligente (los tiempos de paz) lleva finalmente a la ley del más fuerte (los tiempos de guerra). Cuando la gente ya no ve un futuro con la ley de los más inteligentes, suelen recurrir a la ley del más fuerte.

*No importa si nuestro planeta se destruye a causa de una guerra nuclear o se vuelve inhóspito debido al cambio del clima: será el fin de nuestra civilización.

**En el pasado 'The Great Game' se refirió a la lucha entre Gran Bretaña y Rusia por el control sobre Asia Central. Hoy este nombre se utiliza para referirse a la lucha por los recursos ya que para muchos es un gran juego.