Secrets in the Bible

El hijo de Jesús

Como el NT da tanta importancia al linaje que va desde Adán hasta Henoc, Abraham, David, Josías y Jesús, es lógico suponer que la Segunda Venida de Jesús será un descendiente de Jesús siguiendo este linaje particular. Las catorce estaciones del Vía Crucis nos deben recordar que hay 14 generaciones desde Henoc hasta Abraham, desde Abraham hasta David, desde David hasta Josías, y desde Josías hasta Jesús. Las idea de la crucifixión y de las catorce estaciones del Vía Crucis parecen referirse a cómo los descendientes de Jesús iban a casarse entre sí para obtener, varias 14 generaciones después, un clon de Jesús: Su Segunda Venida.

En el Nuevo Testamento encontramos una referencia al hijo de Jesús. Según los evangelios Pilato dejó a los judíos elegir entre liberar a Jesús o a Barrabás. 'Barrabás' significa literalmente 'hijo del padre', ya que 'bar' y 'abba' son palabras arameas que significan respectivamente 'hijo' y 'padre'. Por lo tanto, este relato sugiere que Pilato tenía detenido al hijo de Jesús (hoy incluso el Vaticano asume que Jesús tenía unos 40 años en el momento de su crucifixión). Esto significa que realmente los judíos no tuvieron otra opción. Si escogieron a Jesús, él luego se sentiría culpable por la muerte de su hijo. Además, al elegir a Barrabás, optaron por ese linaje especial que muchas generaciones más tarde llevaría a la Segunda Venida de Jesús. Es por esta razón que sólo unos días después de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén los judíos de repente querían que Jesús fuera crucificado.

Para comprender las figuras tanto de Jesús como de su Segunda Venida debemos ser conscientes del principio de la reencarnación. Este principio explica cómo los seguidores de Jesús podían considerarle el Mesías, a pesar de que él no restauró la armonía y esto era lo que se esperaba del Mesías. Sus primeros seguidores sabían que el trabajo iniciado por Jesús sería continuado por su Segunda Venida. Por lo tanto, el Mesías que los judíos están esperando puede ser la Segunda Venida de Jesús.

Para comprender la figura del Mesías debemos darnos cuenta de que una sociedad que no vive en armonía está finalmente destinada a autodestruirse. Es sólo cuando somos conscientes de la inminente autodestrucción de la humanidad cuando un Mesías tiene sentido. Esto nos ayuda a entender que simplemente al revelar por qué tenemos conflictos con los demás y con nuestro entorno un Mesías puede restaurar la armonía en la Tierra.