Secrets in the Bible

Las edades en el Génesis

Las edades elevadas de los antepasados ​​de Abraham representan un gran enigma en el Génesis. Adán murió a la edad de 930, Noah llegó a 950 años y Matusalén tenía 969 cuando ocurrió el Diluvio Universal. En lugar de simplemente aceptar o rechazar esas edades, es más sensato preguntar qué aportan a ese relato.

Una de las aportaciones es que debido a esas edades muchas generaciones coincidieron en el tiempo. Noé, por ejemplo, pudo haber conocido las 18 generaciones entre Enós, nieto de Adán, y Abraham. Esto implica que las genealogías de Caín puedan tener algo en común con los de Set, el hijo que Eva tuvo después de que Caín mató a Abel. Al investigar si los nombres Henoc y Lámek en estas genealogías se refieren a la misma persona, descubrimos varios casos de relaciones extramatrimoniales y de endogamia e incesto.

Otra de las aportaciones es que al sumar las edades de los siete primeros patriarcas –desde Adán hasta Henoc–, llegamos a un total de 5.879. Esto es un año menos que 5.880, que es 7 multiplicado por 7, multiplicado por 120. Sin embargo, la edad de Henoc es 365, una cifra que se refiere a los días en un año. Mientras que en un año normal hay 365 días, en un año bisiesto hay 366, y con este número sí llegamos a 5.880. Por esta razón, la edad promedio de los siete primeros patriarcas es 7 multiplicado por 120.

Mientras que el número 120 nos recuerda que Dios dijo: "No permanecerá para siempre mi espíritu en el hombre, porque no es más que carne; que sus días sean ciento veinte años" (Gn6:3), el número 7 nos recuerda a los siete pares de animales puros (sólo una pareja de los animales impuros) que Dios pidió a Noé tomar consigo en el arca (Gn7:2). Como estos animales luego tuvieron que repoblar la Tierra es obvio que 'impuro' se refiere al incesto. Y cuando reflexionamos sobre cómo los animales puros pueden haber repoblado la tierra, vemos que estos siete pares representan siete linajes masculinos y siete linajes femeninos y que la manera más práctica para evitar la endogamia o el incesto hubiera sido para cada uno de los siete linajes masculinos (o femeninos) 'cruzarse' en cada nueva generación, con cada uno de los siete linajes femeninos (o masculinos). Esto significaría que siete generaciones después cada linaje masculino (o femenino) volvería a cruzarse con el mismo linaje femenino (o masculino). Ya que Dios creó –engendró– a Adán a su imagen, Él y Henoc tenían algo en común. Eso explicaría por qué Henoc es especial. No sólo murió a la edad de 365 años, el número de días en un año; el Génesis también dice de él: "Henoc anduvo con Dios, y desapareció porque Dios se lo llevó." (Gn5:24)

El Génesis ofrece las edades de los antepasados ​​de Abraham en dos grupos de diez: los diez primeros (desde Adán hasta Noé) tenían sus 'herederos' antes del Diluvio Universal y los diez últimos (de Sem a Abraham) después. Diez y diez suman veinte; siete (un número que simboliza la buena suerte) y trece (un número que simboliza la mala suerte) también. Cuando ahora contamos las edades de los trece últimos patriarcas (de Matusalén a Abraham) llegamos a un total de 5.867 o 5.880 menos 13. Estos trece años equivalen a un año por patriarca. Sin embargo, trece es también la edad que tuvo Ismael cuando Dios ofreció a Abraham su Alianza y ordenó a todos los varones de su casa a circuncidarse*. Vemos así que Dios tiene algo en común tanto con Henoc como con Abraham.

* A partir de ese momento los patriarcas ya no logran prolongar sus vidas.